Los matrimonios entre famosos están destinados a romperse

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En 2006, Garth Sundem y John Tierney se enfrentaron a uno de los grandes misterios no resueltos de las ciencias sociales: ¿Exactamente al de cuánto tiempo fracasará el matrimonio entre famosos?

El NY Times publicó un artículo en el que ambos trataban de predecir el tiempo que faltaba para que un determinado matrimonio entre celebridades fracasara mediante una sencilla fórmula: edad, fama, atractivo sexual, etc. Ahora acaban de modificar esta fórmula haciéndola aún más sencilla:

¿Qué salió bien y mal en la ecuación? Garth, un auto-proclamado “uber-geek”, hizo crujir los números y descubrió una mejor manera de medir los efectos tóxicos del ser famoso. Considerando que la vieja ecuación mide la fama mediante los clicks en Google, la nueva ecuación utiliza una relación de otras dos medidas: el número de menciones en The Times, dividido por las menciones en el The National Enquirer.

“Esta es una mejora importante en la ecuación”, dice Garth. “Resulta que la fama global no importa tanto como el sabor de la fama. Es la fama de los tabloides la que le condena. Por ejemplo, Katie Holmes tenía alrededor de 160 visitas en el Enquirer, pero tenía más del doble en el NYT. Un número alto en la relación The New York Times / ENQ también explica por qué Chelsea Clinton y Kate Middleton tienen más posibilidades que las hermanas Kardashian”.

El nuevo análisis de Garth muestra que es la fama de la mujer es la que realmente importa. Mientras la relación The New York Times / ENQ del esposo es ligeramente predictiva, el efecto es mucho más débil que en el de la mujer que no está incluida en la nueva ecuación. Tampoco están algunas de las variables de la ecuación como la edad, el número de matrimonios anteriores y la diferencia de edad entre marido y mujer.