La procrastinación se define como “la acción o hábito de postergar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes y agradables.”

Más claramente, significa no hacer lo que tenemos que hacer – trabajar, estudiar, etc. – y empezar a ver vídeos curiosos o cualquier cosa para no empezar – como ordenar el escritorio, limpiar la casa, etc.

Ecuación de la procrastinación

La procrastinación es un problema o síndrome que afecta a todo el mundo de una forma u otra. Incluso tiene su propia fórmula:


Motivación es igual a la expectativa por su valor entre la impulsividad por el retraso

De esta ecuación se pueden sacar algunas conclusiones:

  • Incrementar la recompensa de las tareas (incluyendo su valor) aumenta la motivación
  • Incrementar la percepción de recompensa, también aumente la motivación
  • Cuanto más retraso en realizar una tarea (y conseguir su recompensa), más bajará la motivación
  • Para personas más impulsivas, más bajará la motivación el retraso

Cómo vencer la procrastinación

Aunque se sabe mucho acerca de la neurobiología detrás de la procrastinación, vamos a ir directamente a las soluciones a este problema.

Una vez que sabemos la ecuación de la procrastinación, la estrategia general es obvia. Dado que por lo general hay poco que se pueda hacer por el retraso de la recompensa de una tarea (por ejemplo, trabajar hoy y cobrar dentro de 30 días), nos centraremos en los tres términos de la ecuación de la dilación sobre los que tenemos algún control. Para vencer a la procrastinación, tenemos que:

  1. Aumentar nuestra esperanza de éxito.
  2. Aumenta el valor de la tarea (que sea más agradable y gratificante).
  3. Disminuir nuestra impulsividad.

Se podría pensar que estas cosas están fuera nuestro control, pero los investigadores han encontrado varios métodos útiles para lograr cada uno de ellos.

Tendremos que trabajar en nuestro optimismo, en incrementar el valor gestionando mejor la energía y pasión y controlar la impulsividad.

Conclusión

Para vencer a la procrastinación, lo que se necesita es aumentar nuestra motivación para hacer cada tarea que queremos postergar. Para esto, podemos optimizar el optimismo por el éxito de la tarea, hacer la tarea más agradable, y tomar medidas para superar su impulsividad. Y para hacer cada una de esas cosas, utilizar los métodos específicos se han explicado anteriormente (*)(objetivos establecidos, antes de comprometerse, hacer uso de espirales de éxito, etc.)

Una advertencia: no trates de ser perfecto. No trates de eliminar por completo la procrastinación. Se realista. El exceso de reglamentación lo hará infeliz. Vas a tener que encontrar un equilibrio.

(*) Leer el artículo original donde se explican detalladamente estos puntos: Cómo vencer a la procrastinación.