‘Consultar con la almohada’ lo mejor para tomar decisiones complejas

Según un nuevo estudio, cuando llega el momento de las decisiones complejas es mejor dejar funcionar a la mente inconsciente, parece que pensar y repensar en los problemas podrí­a conducir a cometer errores graves.

La investigación sugiere que deberí­amos confiar en la mente consciente solo para decisiones sencillas, tales como seleccionar una marca de manoplas para horno. Consultar con la almohada las grandes decisiones, como comprarse un coche o una casa, conducirá probablemente a un resultado que dejará más satisfecho a quien así­ lo haga que a quien sopese conscientemente los pros y los contras del problema, dicen los investigadores.

Pensar duramente en una decisión compleja que depende de múltiples factores parece engatusar a la mente consciente, de modo que la gente solo considera un subconjunto de la información que han sopesado inapropiadamente, lo cual da como resultado una decisión insatisfactoria. En cambio, la mente inconsciente parece ser capaz de ponderar el total de la información y producir una decisión que dejará satisfecha a la mayorí­a de las personas.

Ap Dijksterhuis y sus colegas de la Universidad de Ámsterdam en Holanda, reclutaron a 80 personas para una serie de pruebas efectuadas tanto en laboratorio como en el “mundo real”. Se les suministró información a los participantes y se les pidió que tomaran decisiones relativas a compras fáciles y complicadas, cuyo rango variaba desde champús, a muebles y coches.

Decisiones rápidas

En una de las pruebas, se pidió a la mitad de los participantes que ponderasen la información recibida y después decidiesen qué producto (entre varios similares) debí­an comprar. A la otra mitad se les suministró la información pero luego se les hizo resolver una serie de rompecabezas, incluyendo crucigramas y aritmética simple. Al final de la sesión de rompecabezas, se pidió a los participantes que tomasen decisiones rápidas acerca de los productos.

“Descubrimos que cuando la decisión era acerca de algo sencillo, tal y como la compra de manoplas o champú, la gente tomaba buenas decisiones – de las que les dejaban satisfechos – si deliberaban conscientemente sobre la información”, dijo Dijksterhuis.

“Pero una vez que la decisión se complicaba, por ejemplo con la compra de una casa, pensar demasiado llevaba a que las personas tomaran decisiones erróneas; mientras que su mente consciente estaba totalmente ocupada en resolver rompecabezas, su mente inconsciente podrí­a considerar libremente toda la información y tomar mejores decisiones”.

La expectación cuenta

Sin embargo, la mente inconsciente parece necesitar alguna instrucción. “Solo cuando se le decí­a a una persona que después de los rompecabezas necesitarí­a tomar una decisión, eran capaces los sujetos de dar con la correcta”, comentó a New Scientist Dijksterhuis.

Si antes de que hiciesen los rompecabezas se les decí­a que nada de lo que se les habí­a mostrado tení­a importancia, fallaban a la hora de tomar decisiones satisfactorias.

“En algún momento de nuestra evolución, comenzamos a tomar decisiones conscientemente, y no somos demasiado buenos en eso. Deberí­amos aprender a dejar que nuestro inconsciente manejara las cosas complicadas”, dijo Dijksterhuis.

Artí­culo de Astroseti.
Traducción del artí­culo de New Scientist ‘Sleeping on it’ best for complex decisions en referencia a Science

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