Cuando las temperaturas bajan y el coche ha pasado la noche a la intemperie, es habitual encontrarnos las lunas con una fina capa de hielo que impide la visibilidad.

En estas condiciones lo último que queremos es rascar el hielo por fuera del parabrisas hasta que podamos ver la carretera o esperar dentro del coche con la calefacción puestas hasta que la temperatura del interior derrita el hielo exterior.

Existe un pequeño truco muy popular entre los conductores de climas fríos para eliminar el hielo del parabrisas en menos de 60 segundos. Consiste en rociar el hielo con una mezcla de alcohol para frotar (alcohol isopropílico) y agua – una parte de agua (33%) y dos partes de alcohol (66%) – y esto derretirá el hielo rápidamente. Podemos guardar un frasco dentro del coche y dejarlo ahí para tenerlo disponible en cualquier momento.

La solución funciona porque el alcohol para frotar tiene un punto de congelación de -89 °C.

En el vídeo un ejemplo de su funcionamiento: