Alguien comiendo una rodaja de limón
Alguien comiendo una rodaja de limón

Si tu producción de saliva al saborear un limón es alta, es probable que seas más introvertido que extrovertido.

Hay muchos experimentos para comprobar rasgos de la personalidad, pero éste con un limón parece rápido, sencillo y hasta divertido.

Lo que necesitas el lo siguiente: coge un palo con algodón en ambos extremos – un bastoncillo para los oídos puede servir – y átale una cuerda justo en el medio de tal forma que al sujetar el hilo el palo que horizontal (en equilibrio).

Ahora pon el algodón de un extremo sobre tu lengua durante 20 segundos. Después mójate la lengua con jugo de limón y repite el proceso con el otro algodón.

Si al acabar el segundo extremo del palo pesa más, es decir, queda vertical, es que has salivado mucho más con el limón y por lo tanto, eres introvertido.

Según el experimento, si el palo queda horizontal es que has salivado menos y probablemente eres extrovertido.

Esto es así porque los introvertidos reaccionan de forma más intensa a los estímulos exteriores, como el ruido fuerte, y a la dopamina producida por el cerebro.

Si esta prueba no es del todo definitiva, si revela la forma en que tu cuerpo reacciona a este tipo de estímulo, lo que también dice algo sobre tu personalidad.

La prueba del limón también sirve para medir otro tipo de rasgos de la personalidad, como cuánta empatía sientes.

Como muestra otro experimento, si al ver a alguien comer un limón empiezas a salivar automáticamente, es que tienes un buen ninvel de empatía.

Fuente, BBC.