1. Moralidad básica – Hay todo tipo de lugares para aprender moralidad en lugar de con videojuegosç: tus padres, tu pastor, tu profesor favorito, libros, películas – cada una de esas cosas que te han enseñado el valor de hacer las cosas bien antes de agarrar por primera vez un mando de consola.


    Pero ya que estamos hablando de videojuegos, eliminada la amenaza de represalias físicas, muchos jugadores se vuelven totalmente faltos de empatía. Pero cuando jugamos, sabemos que si elegimos un mal camino, no llegaremos muy lejos. En cualquier video juego, independientemente de cómo sea, el comportarte bien con los demás siempre te va a beneficiar: si eres alguien que no sabe jugar en equipo, por ejemplo, no llegarás muy lejos.

  2. Administrar recursos – El saber administrar lo que tienes, las herramientas, armas u otros recursos de los que dispones es una habilidad básica en la mayoría de los juegos.


    En los juegos de disparos en primera persona tienes munición limitada, o en los de estrategia en tiempo real tienes que saber administrar todo un imperio la mayoría de las veces: pociones, antídotos, resucitadores, armas, vidas o botiquines. Saber gastar estos elementos en su momento adecuado es fundamental para ir avanzando en el juego.

  3. Diseño de interiores – Desde Zelda a Tomb Raider están basados en la combinación correcta de bloques, a modo de un puzzle de bloques que tienes que ir arrastrando o clocando según una distribución concreta o unos colores concretos.


    Esto no está lejos de tener “ojo” a la hora de colocar elementos en interiores con un poco de orden.

  4. Organización – La organización es una habilidad básica del día a día sin la que no puedes vivir.


    Si tomamos cualquier juego de habilidad o tipo puzzle, lo primero que hay que hacer es organizarse para conseguir lo que nos pida el juego. Si jugamos al Tetris y no organizamos las piezas, no planificamos su posición con antelación, no llegaremos muy lejos.

    Pero incluso saliendo de este tipo de juegos, no puedes escapar o avanzar. Si tomamos como ejemplo Resident Evil, no podremos acabar con todas las horadas de demonios a menos que organicemos el espacio.

  5. Sincronización – Una vez que sabemos lo que tenemos que hacer, necesitamos hacerlo en un momento concreto para avanzar en el juego.

    Si tenemos que cruzar una calle, deberemos esperar a que no pase ningún coche y hacerlo coincidir con determinados elementos como colores que nos avisan de distintas velocidades. Las cosas no funcionarán a no ser que se produzcan en el momento justo.

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